Diego Pérez conversa con Enrique González y Daniel Benítez, representantes de la Hermandad del Calvario, sobre el latido de la Semana Santa en La Orotava. A partir de la vivencia del  Vía Crucis de las Hermandades del pasado 14 de marzo, recorren los recuerdos de infancia, el arte que respira en las calles y ese silencio sobrecogedor que define a la Villa. Una charla pausada sobre la responsabilidad de custodiar el patrimonio y cómo la devoción villera se convierte en un sentimiento compartido que une a distintas generaciones bajo el sonido de los tambores sobre el adoquín.

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